El 2019, Unilever enfrentaba un desafío común en muchas grandes organizaciones: un proceso de reclutamiento lento, costoso y agotador para sus equipos. La solución llegó de la mano de la Inteligencia Artificial (IA).
Gracias a estas herramientas incorporaron entrevistas por video y evaluaciones gamificadas automatizadas, lo que redujo el tiempo de contratación en un 75% —de cuatro meses a solo cuatro semanas—, liberó más de 50.000 horas de trabajo manual y mejoró la diversidad de contrataciones al minimizar sesgos humanos en la preselección.
Este no es un caso aislado. Cada vez más empresas incorporan la IA en distintas fases de la gestión de personas. Pero en el proceso, surgen las siguientes preguntas: ¿dónde está generando más impacto? ¿qué beneficios y dilemas plantea? y ¿cómo pueden los equipos de RR.HH prepararse para esta transformación, sin perder el foco humano?
La inteligencia artificial se ha convertido en un aliado estratégico para automatizar, predecir y personalizar la gestión del talento. Entre sus principales aplicaciones destacan:
✔ Reclutamiento: Plataformas como HireVue o Viterbit pueden analizar miles de currículums en minutos, evaluar entrevistas en video mediante reconocimiento facial y de voz, e incluso predecir el desempeño futuro de los candidatos. Según SHRM, el 42% de las empresas ya incorpora la IA en sus procesos de selección.
✔ Formación y desarrollo: Soluciones como Workday o Cornerstone diseñan rutas de aprendizaje personalizadas para cada colaborador, ajustadas a su rol, habilidades y metas profesionales, aumentando así la relevancia y la efectividad de la capacitación.
✔ Análisis predictivo: Estas herramientas permiten anticipar renuncias, identificar brechas de habilidades y respaldar decisiones claves con datos precisos, fortaleciendo la estrategia de gestión de personas.
La Inteligencia Artificial se ha consolidado como una de las herramientas más poderosas para potenciar la gestión de personas. Su impacto se refleja, en primer lugar, en la eficiencia: el 93% de las organizaciones que automatizaron parte de sus procesos de contratación ahorraron tiempo y recursos, y un 67% redujo sus costos generales de gestión de talento.
Pero la IA no solo optimiza tareas. Gracias a su capacidad para analizar grandes volúmenes de datos en segundos, permite una personalización sin precedentes: desde diseñar planes de desarrollo ajustados a las habilidades y metas de cada colaborador, hasta ofrecer experiencias de aprendizaje adaptadas a sus necesidades.
Y lo más transformador, su aporte a la toma de decisiones más estratégicas. La IA puede predecir qué perfiles tendrán más éxito dentro de la organización, o detectar a tiempo a quienes necesitan apoyo para no desconectarse.
Nicolás Rivas, CEO de Salesia y experto en IA, lo resume así: “Tomar buenas decisiones pasará cada vez más por saber conversar con una inteligencia artificial. Veo a las empresas obsesionadas con que la IA los haga más eficientes. Atender a clientes sin personas, automatizar reportes, redactar informes. Muy pocas están pensando la IA como una aliada para algo crucial: tomar mejores decisiones”.
Aunque las herramientas de IA ofrecen ventajas notables para la gestión de personas, también plantean desafíos que no pueden pasarse por alto:
📌 Sesgo algorítmico: Si los datos de entrenamiento contienen prejuicios, la IA puede reproducir y amplificar inequidades (en cuanto a género, origen, universidad, etc.).
📌 Efecto “caja negra”: No siempre se comprende cómo la IA toma decisiones, lo que afecta transparencia y equidad.
📌 Privacidad de datos: Requiere grandes volúmenes de información sensible. Por lo tanto, sin protocolos sólidos, se pone en riesgo la confianza.
📌 Responsabilidad ética: RR.HH debe garantizar que la tecnología complemente el valor humano y no lo reemplace.
Para que la IA se convierta en una aliada estratégica, y no en un riesgo, es fundamental planificar su adopción con visión y enfoque humano:
En un contexto donde el 92% de las empresas planea aumentar su inversión en IA en los próximos tres años, los profesionales de RRHH tienen la oportunidad de liderar esta integración, garantizando que la tecnología impulse el desarrollo, la diversidad y el bienestar.
La fórmula es clara: IA + talento humano + ética = organizaciones más ágiles, competitivas y humanas.
La inteligencia artificial ya está definiendo el presente, y seguirá moldeando el futuro de la gestión de personas. Quienes logren integrarla con visión estratégica y un enfoque genuinamente humano serán los líderes que marcarán la diferencia en sus organizaciones. Este es tu momento para dar el siguiente paso: explora, experimenta y fórmate para que la IA se convierta en tu mejor aliada.
La transformación comienza hoy… y empieza contigo. ¿Estás listo para asumir el desafío? Te invitamos a participar en el próximo Webinar de eClass Corp: IA aplicada para el área de RRHH.