La epidemiología aporta tanto en la fijación de prioridades, como en la evaluación de acciones para la solución de problemas relacionados a la salud. Además, tiene un rol activo en el proceso de planificación y evaluación de Servicios de Salud.
La planificación es un conjunto de procedimientos destinados a la identificación y definición de prioridades y objetivos para la asignación de los recursos disponibles, de manera de mejorar la salud de la población. Mientras que la evaluación es la determinación objetiva y sistemática de la importancia, efectividad, eficiencia y eficacia de las intervenciones implementadas en función de estos objetivos.
En ambas etapas hay un proceso ordenado y sistemático, que va acorde a los procesos establecidos del método epidemiológico.
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Dentro de la gestión de servicios de salud, la planificación es un proceso dinámico, cuyo primer paso es el diagnóstico del problema de salud: específicamente, determinar las necesidades y problemas en salud en quiénes se está planificando implementar el servicio de salud, lo que se conoce como la demanda en salud de la población.

Después del diagnóstico es importante saber por qué esta población se enferma, la valoración de las causas o determinantes de la enfermedad de la población.
Teniendo esta información el siguiente paso es hacer mediciones de la eficiencia o efectividad de determinadas acciones enfocadas al estado de salud de la población y sus determinantes. De manera que con los resultados se implementen intervenciones o acciones, las que deben ser monitorizadas en el tiempo.
Si bien la epidemiología aporta en todo el proceso de planificación de un servicio de salud, en este módulo se enfocará a la demanda de salud de la población.
La epidemiología es el estudio de la distribución y los determinantes de estados o eventos relacionados con los estados de salud y la aplicación de estudios para el control de estos estados de salud y otros problemas en poblaciones específicas».
De este concepto, que es universalmente conocido, se pueden desprender tres grandes áreas de la epidemiología:
1. Descriptiva.
2. Analítica.
3. Experimental
Se enfocan en describir la distribución de los diferentes estados de salud de la población dentro del proceso salud-enfermedad; como así también la distribución de sus determinantes.
Los resultados de esta descripción, además de conocer las enfermedades más frecuentes, permiten generar hipótesis de cuáles podrían ser sus posibles determinantes.
Aborda el estudio de los determinantes o factores de riesgo de la enfermedad en una población específica, a través de diseños de estudios epidemiológicos validados para la comprobación de hipótesis.
Basada en el método científico, la epidemiología cuenta con métodos específicos experimentales o cuasi-experimentales, para estudiar si las medidas de control del problema o intervenciones son eficaces y/o efectivas. Estas medidas de control se pueden dividir en tres niveles de prevención primerio, secundario y terciario.
Los estudios epidemiológicos descriptivos, analíticos o experimentales aportan con información objetiva y confiable para la planificación y evaluación de un servicio de salud. Con el propósito de conocer cuáles son las enfermedades más frecuentes, hacia dónde dirigir el servicio de salud, cuáles son los determinantes de la enfermedad y, sobretodo, cuáles son aquellas medidas preventivas o intervenciones que funcionan.
Las herramientas para probar hipótesis, tanto de la epidemiología analítica como experimental, están basados en la teoría contra factual.

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